Mes de mayo, mes de María. tercer sábado

Oración Magnificat.
Glorifica mi alma al Señor,
y mi espíritu se llena de gozo,
al contemplar la bondad de Dios mi Salvador.
Porque ha puesto la mirada en la humilde sierva suya,
y ved aquí el motivo porque me tendrá por dichosa y feliz,
todas las generaciones.
Pues ha hecho en mi favor,
cosas grandes y maravillosas,
el que es Todopoderoso y su nombre infinitamente Santo.
Cuya misericordia se extiende de generación en generación,
a todos cuantos le temen.
Extendió el brazo de su poder,
y disipó el orgullo de los soberbios,
trastornando sus designios.
Desposeyó a los poderosos;
y elevó a los humildes.
A los necesitados los llenó de bienes,
y a los ricos dejó sin cosa alguna.
Exaltó a Israel su siervo,
acordándose de él por su gran misericordia y bondad.
Así como lo había prometido a nuestros padres Abraham,
y a toda su descendencia, por los siglos de los siglos.
Amén.

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