“BIENVENIDO A TU CASA”

A todos los hermanos:

                En primer lugar quiero agradecer la oportunidad que me brinda nuestro Hermano Mayor, Juan Carlos Torrejón Belza, y la Junta de Gobierno de dirigiros estas breves líneas a modo de saludo y bienvenida.

                Y eso es lo que quiero hacer. Te deseo una calurosa y afectuosa bienvenida. Vienes a tu casa.

                Podría parecer que la expresión “casa” es un poco exagerada, pues estás entrando en la página web de la Cofradía. Sin embargo, en los tiempos que vivimos, con la presencia cotidiana de la tecnología en nuestras vidas, para muchas personas el primer contacto que tienen con muchas instituciones son estos portales. Las antiguas puertas con sus nobles llamadores han pasado el testigo a los dispositivos técnicos con conexión a internet.

                Una vez que ya sabes que estas en el portal de tu casa, lo siguiente que quiero decirte es que te animes a entrar y a quedarte. Para nosotros como cristianos la hospitalidad siempre debe ser una nota característica. Para cada cristiano, acoger a un hermano es acoger a Cristo. Y eso es algo que nunca hemos de perder de vista en la vida de la hermandad: el otro es Cristo. Los conceptos de “hermano” y “hermandad” solo tienen sentido si nos llevan a una relación auténtica de fe entre nosotros, si nos hacemos capaces de reconocer en el otro a Nuestro Señor a pesar de sus carencias. Ese un signo de fe.

                Y, como todo esto va de la fe, también deseo que la visita a este portal te ayude a afianzarla. El hecho de ser hermano de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Piedad y de María Santísima de las Lágrimas, no es simplemente un hecho social o una casualidad de la vida. Ser hermano de esta cofradía es una de las más bellas expresiones de nuestro credo, pues necesitamos vivir nuestro encuentro con el Señor acompañados por nuestros hermanos cristianos para que de esa forma podamos dar un testimonio público de aquello que creemos.

                Pues si en este primer contacto hemos conseguido que te sientas aquí, en esta que es tu casa, como un hermano más de esta gran familia y crece el deseo de profundizar en la fe que nos une, me doy por satisfecho.

                Espero poder saludarte en persona. Mientras tanto cuenta con mi oración y te encomiendo ante nuestros Titulares.

 

Ricardo Jiménez Merlo

Director Espiritual